Una empresa se profesionaliza cuando empieza a depender menos del dueño. Y eso no significa soltar todo de un día para el otro, convertir tu PyME en una corporación o sumar estructura porque sí.
Significa que alguien pueda tomar una decisión sin preguntarte. Que un proceso no esté solamente en tu cabeza. Que un cliente pueda hablar con otra persona de la empresa sin sentir que perdió a su interlocutor. Y que vos puedas ocuparte de otros temas importantes para el presente y el futuro de la empresa.
Parece simple. En la práctica, cuesta mucho.
En la edición 18 del evento “3 Días para Ordenar y Expandir tu Empresa” escuchamos a empresarios hablar de equipos, procesos, tecnología, crecimiento y de los problemas que aparecen cuando una empresa empieza a ganar volumen.
Cecilia del Pilar Luque, CEO de UPA Ropa Americana, contó que a medida que una empresa crece, las áreas tienen que ganar autonomía. El dueño ya no puede seguir indicando personalmente cómo hacer cada cosa.
Y Sebastián Donatti, socio fundador de Imagen 59, contó algo todavía más concreto. Durante años creyó que nadie iba a atender a sus clientes como él. Hasta que empezó a delegar esas relaciones.
Podés ver la conversación completa en: YouTube o escucharla en Spotify.
Hoy calcula que recuperó entre cinco y siete horas por día que antes estaban absorbidas por la operación. Y cuando preguntó a uno de sus principales clientes cómo funcionaba el cambio, descubrió que estaban incluso más contentos con la atención del equipo.
Traigo estos comentarios porque me parecen interesantes, ya que tocan una dificultad muy común. Muchas veces sabemos que tenemos que delegar, pero seguimos convencidos de que nadie va a hacerlo como nosotros. Probablemente sea cierto. La pregunta es si realmente necesitamos que lo hagan igual.
Profesionalizar también implica aceptar otras maneras de resolver, dar claridad, construir procesos y dejar espacio para que el equipo pueda responder. No para trabajar menos. Para construir una empresa más fuerte.
Después de escuchar tantas experiencias durante estos tres días, me quedó una pregunta que también vale para nosotros:
¿Qué parte de tu empresa todavía funciona solamente porque estás vos?

